El Tetragrama Hebraico

OSWALD WIRTH

El Ser de los Seres, el Ser en sí, el Ser por excelencia (lo que es obligatoriamente de toda necesidad, porque es inconcebible que esto no sea) está representado en la Biblia por cuatro letras que forman la palabra sagrada cuya pronunciación es prohibida.

YOD, la primera de estas letras es la más pequeña del alfabeto sagrado, no es sino una coma, en la cual se ha querido ver la energía o el principio activo. Volvemos así al punto matemático de origen, en su nada, toda la virtud expansiva de lo que deberá nacer y desarrollarse. YOD, se refiere, pues, al principio activo, a la causa diligente y por consiguiente, al sujeto que piensa, que desea, que manda. Lo mismo que la Columna J∴ hace alusión al Fuego realizador (Arqueo, Azufre de los alquimistas) que se manifiesta por el Artista, el Obrero, el Operador, el Creador, el Engendrador.
HE, corresponde a un soplo que sale del interior para expandirse hacia afuera. Esta letra representa así el soplo animador que emana de YOD, para propagarse a través del espacio. (Ciertos cabalistas consideran aún que, como una emanación de YOD, HE crea el espacio), bajo formas de rayos vitales. HE, en suma, representa la vida o la actividad ejercitada por el principio activo de YOD. Sin HE, YOD no seria activo. Así el individuo no podría pensar, querer y mandar, sino ejecutando la acción de pensar, de desear y de mandar, acción que se traduce por la HE, que simboliza el Trabajo, la Operación o el Verbo tomado en el sentido gramatical.
WAU, hace en hebreo el oficio de nuestra conjunción “y”. Se ha visto en él, el símbolo que une lo abstracto a lo concreto, o lo individual a lo colectivo general o universal. Pues lo que une es el medio, el ambiente, la atmósfera anímica, es también la relación establecida entre la causa y el efecto, si bien que WAU llega a relacionarse con la ley, según la cual la actividad se ejecuta según el Arte y las reglas o condiciones necesarias del Trabajo.
HE, vuelve por segunda vez a explicar el resultado de la actividad: Trabajo efectuado. Obra en vías de ejecución. Creación en vías de terminarse. En esta forma es cómo se establece una relación entre el pensamiento, la idea concebida, la voluntad resuelta y la orden dada, con el principio que piensa, que quiere y que gobierna.
Es un hecho que sólo la obra terminada llama la atención de los espíritus superficiales incapaces de llegar por el efecto a la causa, tomando en cuenta el cuaternario que implica necesariamente toda acción:

1° Principio activo (sujeto).
2° Actividad desplegada por este principio (verbo).
3° Aplicación de la actividad que se regula y se conforma a su destino.
4° Resultado producido (objeto).

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