El Escocismo

OSWALD WIRTH

Los talleres de la jurisdicción francesa del rito escocés se agruparon desde 1894 en dos poderes masónicos distintos.
Las Logias simbólicas, que sólo practicaban los tres primeros grados, formaron la federación de la Gran Logia de Francia; los Talleres superiores (de 49 al 339) continuaron,por el contrario, trabajando bajo la obediencia del Supremo Consejo.
La Gran Logia es, propiamente hablando, la asamblea legislativa constituida por los diputados quelas Logias eligen cada año, a razón de un representante por cada cincuenta miembros o fracción de cincuenta. La Gran Logia no ejercía, sin embargo, la plenitud del poder legislativo, sino cuando se reunía en Convento, es decir, en una asamblea general, en la cual las Logias del departamento son autorizadas a hacerse representar efectivamente por uno de sus miembros y no simplemente por un diputado escogido entre los masones parisienses. El Convento toma todas las decisiones con fuerza de ley, vota el presupuesto y procede a las elecciones de los oficiales de la Gran Logia, de los miembros del Consejo Federal, del Tribunal de Casación y de las diversas Comisiones administrativas. Fuera del Convento, la Gran Logia no tiene más que prerrogativas restringidas, que hacen ser consideradas como estériles sus reuniones ordinarias, donde no figuran más que diputados que viven en París. El Consejo Federal, compuesto de 33 miembros, no es responsable más que ante el Convento, si bien que, de una asamblea anual a la otra, ejerce el poder administrativo sin un control eficaz. Ningún inconveniente práctico ha resultado hasta aquí; pero no es menos deseable que el funcionamiento de la Gran Logia de Francia sea asegurado de una manera más lógica. Esta Federación, que sólo se compone de 156 Logias, no podía rivalizar numéricamente con el Gran Oriente de Francia. Es de desear que estos dos poderes, desiguales bajo tantas razones, prosigan paralelamente sus obras, cada uno esforzándose en hacer más que el otro, sin que esta competencia por el bien traiga la menor perturbación en sus relaciones fraternales.
Después que el Supremo Consejo fue aliviado del cuidado de la administración de las Logias azules, pudo dedicarse a perfeccionar la institución de altos grados. Estos no son, en adelante, vano pretexto de títulos pomposos;era necesario merecerlos, demostrando una instrucción masónica efectiva. La selección vino a ser así real en los talleres superiores del rito escocés que se compone de 5 Logias de perfección (49 al 14), 32 capítulos (15 al 18) y 13 Areópagos (19 al 3O).

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