Alemania

OSWALD WIRTH

La Masonería alemana comprende un conjunto de 566 Logias, con 58.749 miembros activos en 1919. Tiene por órgano central una federación de 8 Grandes Logias (Grosslogenbund) cuya fundación remonta al 19 de Mayo de 1872. Los delegados de las ocho Grandes Logias confederadas se reúnen anualmente para decidir trabajos comunes, pues cada una de las Grandes Logias conserva íntegramente su autonomía.
La más antigua y a la vez más importante de estas ocho Potencias Masónicas se llama: Gran Logia Madre Nacional de los Tres Globos. Arranca su origen de una Logia fundada en Berlín en 1740 por Federico II, quien había sido iniciado en Brunswick, el 15 de Agosto de 1772. Se encuentra a la cabeza de 228 Talleres, de los cuales 156 son Logias Simbólicas y 72 Logias Escocesas. Estas últimas confieren cuatro grados de instrucción que no deben ser mirados como altos grados propiamente dichos, puesto que no contienen la revelación de ningún nuevo secreto; su rol se limita al estudio más y más profundo de los misterios de los tres primeros grados considerados como que encierran la doctrina masónica en su integridad.
La “Gran Logia Nacional de los Francmasones de Alemania” fi.mdada por el Hermano Von Zinnendorf, en 1770, practica el Rito Sueco con los nueve grados siguientes: 1° Aprendiz – 2° Compañero – 3° Maestro, conferidos en Logia de San Juan – 4° Aprendiz y Compañero de San Andrés – 5° Maestro Escocés de San Andrés, conferidos en Logia Escocesa o de San Andrés – 6° Caballero de Oriente – 7° Caballero de Occidente – 8° Confidente de San Juan – 9° Confidente de San Andrés o Hermano Elegido, conferidos en Capítulo. Existe, en fin, un décimo grado, el de Caballero Comendador, reservado a los Hermanos encargados del Gobierno de la Orden, cuyo Jefe Supremo toma el título de Vicario de Salomón.
Lo mismo que la Gran Logia precedente, esta Potencia Masónica sólo acuerda la iniciación a los profanos cristianos; admite a los judíos como visitadores pero rehusa afiliarlos.
Su desarrollo ha sido muy rápido desde hace 30 años; en 1919 tenía 151 Logias con
15.215 miembros activos.
La “Gran Logia de Prusia”, llamada “Royal York de l’Amitié” se erigió en Gran Logia en 1768. Hasta 1794 trabajaba en lengua francesa, según una costumbre que fue general en Alemania en la mitad del siglo XVII. Después de 1872 esta Gran Logia acordó conceder la iniciación a los judíos, sin permitirles, sin embargo, pretender grados superiores al tercero; cuenta 81 Logias con 79.800 miembros.
La Gran Logia de Hamburgo fue al principio constituida, en 1741, como Gran Logia provincial de la Gran Logia de Inglaterra, después se declaró independiente en 1811. Sus tendencias han sido siempre muy liberales. No practica sino los tres grados de San Juan y cuenta con 62 Logias con 5.300 miembros.
La Gran Logia de Saxe (38 Logias con 4.892 miembros) data desde 1811. No reconoce igualmente, sino los tres primeros grados. Su organización es estrictamente representativa, de manera de hacer prevalecer en sus decisiones la voluntad general de las Logias que, por lo tanto, gozan de la mayor autonomía, en particular de la libertad de elegir su ritual.
La Gran Logia “Au Soleil” de Bayreuth, no se hizo independiente en definitiva sino en 1829. Cuenta con 40 Logias con 3.670 miembros. Una de sus Logias, la de Friboug¬enBrisgau, dio mucho que hablar al sustituir un libro blanco a la Biblia sobre la cual se presta el juramento masónico en las Logias alemanas.
La Gran Logia Madre de la Unión Ecléctica de Frankfort-sur-le-Main, procede de una Gran Logia provincial inglesa fundada en 1766 y que se hizo independiente en 1782. Cuenta con 25 Logias y con 3.318 miembros. En 1844 hizo accesible la iniciación a los judíos, lo que desagradé a algunas de sus Logias, cuya agrupación disidente constituyó una nueva Gran Logia.
La Gran Logia “La Concordia”, Oriente de Darmstadt, se constituyó en 1846 a continuación de la escisión que sobrevino en la Gran Logia precedente relativa a la cuestión judía. Esta Gran Logia, en efecto, rehusó recibir a los judíos hasta 1865, época en la cual volvió a los principios de tolerancia que caracterizan la Masonería universal. Sus Logias en número de 8 reúnen 700 miembros.
Fuera de la unión de las Grandes Logias, pero reconocidas por éstas, subsisten 5 Logias independientes agrupadas de 1863. Dos de estas Logias están establecidas en Leipzig, las otras tres en Altenburg, Hildburhausen y Gera; son particularmente prósperas y en conjunto cuentan más de 1.000 miembros.
Al lado de la Masonería regular, que no se forma sino en las clases más elevadas de la sociedad, se ha constituido en Baviera una Confederación Masónica del Sol Levante que se compone de elementos más democráticos y aspira a entrar en relaciones oficiales con la Masonería francesa.
Las Logias alemanas declaran abstenerse estrictamente de política y pretenden no ocuparse a ningún título de los actos del Gobierno. Se esfuerzan en interesar a sus adeptos por la filosofía masónica tal cual ha sido expuesta desde el siglo XVII por Lessing, Herder, Ficht y otros escritores clásicos. Los masones alemanes leen mucho, pues tienen a su disposición numerosas revistas mensuales o hebdomadarias y obras muy bien escritas concernientes a la historia y al ritualismo de la Francmasonería. La instrucción masónica ha sido sobre todo esparcida desde 1861 por la Asociación de Francmasones alemanes, que ha tenido el mérito de publicar, con el concurso de los masones más competentes, una enciclopedia masónica cuyo alto valor ha sido universalmente apreciado.
De 1905 a 1914 se ha notado en el seno de las Logias alemanas una viva simpatía por la Masonería francesa. Se podía creer entonces que los pueblos se aproximarían y se harían mutuas concesiones en vista de su colaboración pacífica. Los hechos debían probar que una nación que no ejerce suficiente control sobre su Gobierno puede dejarse arrastrar por éste a empresas nefastas.
Los más distinguidos masones alemanes comprenden que la filosofía masónica no se traduce únicamente en bellas teorías que se ostentan con placer en la intimidad de las Logias sin tendencia a la menor acción en el mundo exterior:
La Masonería tiene la misión de construir - y reconstruir a veces - la sociedad humana. Es preciso que en ella se acumule una fuerza educativa capaz de irradiar a las masas para formar los materiales de la construcción política y social.
La Masonería alemana, cuyas relaciones internacionales eran muy extensas antes de 1914, se encuentra actualmente reducida a un relativo aislamiento; es de esperar que una actividad meritoria la haga reconquistar la confianza que ha perdido.

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