Austria-Hungría

OSWALD WIRTH

Después de haber sido protegida por el Einperador José II en 1780, la Masonería fue completamente prohibida en Austria desde 1801.
Para reemplazar a las Logias se había fundado en Viena una sociedad “Humanitas”, cuyos miembros eran masones y recibían la iniciación en el territorio húngaro.
El Rey de Hungría estaba obligado, en efecto, a mostrar- se más tolerante que el Emperador de Austria y la Masonería tuvo libertad para desarrollarse abiertamente más allá de la Leitha. Los Magyares pudieron, pues, fundar al principio y bajo la obediencia del Gran Oriente de Francia, numerosas Logias. En 1870, sus talleres se constituyeron en Gran Logia Simbólica de Hungría, que administraba los grados simbólicos, reservando el gobierno de los altos grados, a un Supremo Consejo Escocés. La Masonería húngara contaba en 1919 con 98 Logias, cuando la revolución provocada por Bela Kun las declaró suprimida en razón de sus tendencias burguesas. A la caída del régimen comunista las Logias húngaras recobraron su actividad pero habiendo llegado al poder un gobierno clerical, se tomaron medidas draconianas contra la Gran Logia Simbólica de Hungría, acusadas de haber fomentado la demagogia. Fue prohibida toda reunión masónica y confiscados los bienes de las Logias en todo el territorio húngaro.
La República Magyar persigue así a la Masonería que la monarquía no había querido molestar.
Por compensación en Austria no están prohibidas las Logias; la Gran Logia de Viena cuenta 14 talleres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario