LA CONCIENCIA

ALDO LAVAGNINI

El estudio del pensamiento lleva naturalmente al de la conciencia, a la cual se refiere la segunda pregunta, siendo ésta causa directa o indirecta de todo pensamiento, ya sea consciente, ya reflejo o subconsciente.

Conciencia (en latín conscientia) viene de conscire que significaa "darse cuenta", "percibir", "hacerse consabido", "adquirir conocimiento" de algo. Es la facultad central y primordial de nuestro ser, lo que llamarnos nuestro yo y que es el fundamento permanente de todas nuestras experiencias. Es el fulcro interior y el centro de gravitación indistintamente de todas las manifestaciones de nuestra personalidad.

La celebrada frase de Descartes "cogito, ergo sum" expresa, en el fondo, una inexactitud. En realidad no somos porque pensamos, sino más bien pensamos porque somos: el hecho de ser es fundamental, siendo anterior a nuestra capacidad de pensar. En vez de ser una necesaria demostración de nuestra existencia, pensar es una consecuencia de la misma: y el hecho de ser, anterior a toda otra consideración. Si no fuéramos, tampoco podríamos pensar que pensamos, ni por ende que somos. En cuanto somos, pensamos, y adquirimos conciencia de nuestros pensamientos.

Base de todas nuestras facultades, nuestra conciencia es la luz interior que nos ilumina, "aquella luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo", es decir a la percepción de la realidad objetiva.

Sin ella seríamos simplemente autómatas inconscientes, incapaces de pensar, saber, juzgar, querer, elegir y dirigirnos. Su desarrollo, o mejor dicho liberación y expresión, caracteriza en el hombre el desenvolvimiento de sus más elevadas posibilidades.

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